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jueves, 30 de septiembre de 2010

Cómo perder el trabajo por un comentario en Twitter o en Facebook

Los despidos por comportamientos inadecuados en las redes sociales aumentan día a día, debido a que las empresas están cada vez más pendientes de lo que sus empleados o candidatos publican en ellas, por cuestión de imagen y reputación pero también de seguridad.

Un estudio reciente de la empresa de seguridad digital Proofpoint reveló que el 7% de las empresas habían despedido a algún trabajador por causa de su actividad en redes sociales de Internet. Un 20% afirmaron que habían amonestado a sus empleados por esta misma razón. En Facebook se puede encontrar un grupo denominado “Fired because of Facebook” (despedidos por culpa de Facebook) creado por Travis Megale, un profesor de instituto. Su creador pretende que sirva para concienciar y prevenir a la gente del alto coste que pueden tener errores cometidos inconscientemente: "He visto a compañeros de trabajo publicar comentarios o fotos que si fuesen vistos por las personas equivocadas, podrían ocasionarles el despido", asegura.

El grupo invita a los que ya han sido despedidos por este tipo de problemas, a que cuenten sus historias. Alguna de ellas explica que su empresa la despidió porque "lo que hace Vd. en su vida personal se traslada negativamente a nosotros como empresa".

Estas son 6 meteduras de pata que podrían costarle el empleo a una usuaria o usuario de una red social (según Joan Goodchild):

  1. Publicar comentarios negativos sobre la empresa, sobre el trabajo que realiza en ella o sobre los clientes. Aunque podría parecer algo obvio, hay mucha gente que no reprime los deseos de comentar con amigos su malestar laboral, y si la privacidad de su perfil no está correctamente configurada (o si a Facebook le da por cambiarlas, como ha sucedido en el pasado), o si no nos damos cuenta de que tenemos al jefe como amigo en Facebook o como seguidor en Twitter... el mensaje puede quedar a la vista de alguien inesperado. Así pues, mejor nunca publicar ese tipo de comentarios.

  2. Defender a la empresa en una discusión online. Aunque pueda hacerse con la mejor de las intenciones, esto también puede tener consecuencias desastrosas. Si no somos profesionales de las relaciones públicas, lo que digamos puede acabar siendo perjudicial para la empresa. Así, empresas como Cisco Systems lo advierten a sus empleados: no hablen nunca de la empresa en redes sociales sin permiso.

  3. Comentar asuntos privados o confidenciales de la empresa en medios públicos. Aunque pensemos estar hablando en un círculo privado, cualquier información puede acabar extendiéndose como si se publicase en la prensa.

  4. Fingir ser otra persona. Cisco también incluye una advertencia a este respecto: está prohibido aparentar ser otra persona para participar en debates online sobre la empresa y siempre deberían dejar clara su relación con la misma.

  5. Dar demasiada información sobre la vida privada. El ejemplo típico podría ser un candidato a un puesto de trabajo cuyo perfil o comentarios incluyen referencias a la marihuana.

  6. Publicar fotos (u otro tipo de contenidos) de dudoso gusto o potencialmente ofensivos. Si alguien puede encontrar ofensiva una foto, mejor no publicarla nunca en una red social online. Lo mismo se podría decir sobre otro tipo de contenidos, como posts o comentarios.



Fuente: IDG now

martes, 17 de noviembre de 2009

La Crisis dispara la incidencia de ofertas de empleo fraudulentas por Internet

“Se ha comprobado un aumento dramático en el número de anuncios de empleo falso desde que comenzó la recesión, particularmente este verano y otoño”, señala Susan Joyce, experta en Recursos Humanos y gestora del portal de empleo Job-Hunt.

Los amigos de lo ajeno se están aprovechando en Internet del gran número de despidos y personas desempleadas para inventar nuevas formas de difusión de malware. A través de correos electrónicos prometen contratos y sueldos muy atractivos de forma fraudulenta, sin que las ofertas existan realmente.

Estos reclamos adoptan varias formas. Existen aquellos e-mails que contienen un enlace para dirigir a los internautas a páginas que contienen código malicioso, pero también están esos otros en los que se solicita a los usuarios aspirantes sus datos personales o incluso una cantidad económica por inscribirse en la oferta.

Los expertos dan algunos consejos para detectar estos mensajes fraudulentos, como fijarse en si la cantidad de dinero ofrecida como sueldo es demasiado elevada, si la descripción del empleo es poco precisa (táctica que se usa para atraer a más internautas) o si hay errores gramaticales.

Otros motivos de desconfianza, según recoge EFE, son que se pidan datos como la cuenta o el número de la tarjeta bancaria para los ingresos sin haberse firmado ningún contrato aún o que el correo electrónico sospechoso no incluya el teléfono, dominio en Internet o la dirección física de la compañía que supuestamente ofrece el puesto.

Fuente: Segu-info