Canal YouTube PantallasAmigas

Mostrando entradas con la etiqueta juegos de azar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juegos de azar. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de febrero de 2009

Las apuestas en Internet y sus riesgos

El auge de las casas de apuestas on line ha traído también la preocupación por un repunte de delitos relacionados con el fraude o riesgos como la ludopatía.

Las empresas de apuestas on line se esfuerzan en garantizar la seguridad de las comunicaciones, la privacidad de la información personal y datos de tarjetas de crédito o débito. Aún así, las autoridades han mostrado en más de una ocasión su preocupación, o cuanto menos su inquietud, ante los posibles fraudes que puedan suceder.

Actuar contra el fraude

Así, la Comisión de Mercado Interior del Parlamento Europeo instó el pasado 13 de febrero a los gobiernos de la UE a actuar contra los fraudes en numerosos servicios de apuestas por Internet y juegos de azar online. Según un informe aprobado por los eurodiputados, Internet "ha aumentado los riesgos de fraude, delincuencia, ludopatía, peligros para los niños y amenazas para la integridad de los eventos deportivos", al facilitar el acceso a las apuestas.

En el Estado, el Partido Popular pidió al Gobierno español, en enero, desarrollar un proyecto de ley para regular urgentemente los juegos y las apuestas por Internet ya que esas actividades se realizan sin control administrativo alguno en la actualidad. Por ello, el grupo popular instó al Ejecutivo a presentar un proyecto en un plazo de tres meses.

Ludopatía

En Gran Bretaña, un país con gran tradición en este tipo de apuestas, las nuevas ludopatías relacionadas con el juego han aumentado un 22%. También preocupa en ese Estado el paulatino descenso en la edad de las personas que buscan ayuda aquejadas de esa enfermedad.


Fuente: eitb.com

martes, 9 de diciembre de 2008

El riesgo de Internet y los juegos de azar

El gasto en juegos de azar del ciberespacio se ha multiplicado por cinco en lo que va de año con respecto al 2007. Una cifra fácil de alcanzar si se valora que en la Red hay más de 3.000 casas de apuestas y entre 300 y 500 casinos.

"El juego 'on line' puede desatar una pasión enfermiza en un contexto donde los menores y las personas más vulnerables se sienten menos protegidos. La tendencia actual se orienta hacia el juego 'tecnologizado' y más accesible, pero también más asocial (solitario). Es decir, la tecnología hace los juegos más interactivos y más rápidos, pero los riesgos de abuso aumentan", señalan Enrique Echeburúa y Paz Corral, ambos de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco en un editorial al que ha tenido acceso elmundo.es y que será publicado próximamente en 'Adicciones'.

Para ambos especialistas, la Red "facilita la exposición al juego a personas que, en otras circunstancias, no accederían a las apuestas... está disponible permanentemente (lo que facilita la satisfacción inmediata del ansia), supone una actividad solitaria y anónima (lo que puede producir una gratificación rápida e instantánea, como ocurre con el bebedor solitario). Además, al tratarse de un dinero virtual, los controles inhibitorios personales se desmoronan más fácilmente".


Prevenir la adicción al juego es posible, y por este motivo, ya están en marcha varios programas educativos que tratan de concienciar a los jóvenes en el juego responsable. "Se trata de proporcionar información de cómo funciona, para demostrar que es una actividad lucrativa para quien lo gestiona, que se basa en las pérdidas de los jugadores. El segundo paso es demostrar algunos de los errores más comunes en predicción del azar que cometemos los seres humanos y cómo éstos pueden favorecer el juego", recuerda Mariano Choliz, de la Universidad de Psicología Básica de Valencia.

Hay más retos. "Se deberían diseñar estrategias motivacionales con el objetivo de atraer a terapia a las personas que niegan o minimizan su dependencia al juego", recuerda Enrique Echeburúa, catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco.



Fuente: elmundo.es